A continuación una serie comparaciones entre el sellado del sistema para el mejoramiento vial Pro-Road y el sistema tradicional de tratamiento superficial doble. Se analizarán tanto las diferencias, ventajas y limitaciones de los sistemas en los procesos de sellado.

La comparación llevada a continuación será entre el polímero PRI-18 y las emulsiones asfálticas corrientes y modificadas. Ambos sistemas tienen un proceso de aplicación altamente similar, los factores que los diferencian son los del tamaño del agregado para el tratamiento superficial, la dosificación de emulsión, temperatura de aplicación, tiempo de curado y apertura al tráfico. Inicialmente los Tratamientos Superficiales (TS) Simples y Dobles eran realizados con emulsiones asfálticas corrientes y modificadas, pero con el paso de los años y el incremento del tráfico, estos métodos no lograban cumplir con los parámetros de desempeño necesarios para evitar el deterioro del pavimento y tener superficies de rodadura que perduraran en los años. El estrés ejercido sobre la superficie de rodadura del pavimento no permitía que esta perdurara durante los mismos años de diseño que tenía la estructura de pavimento que protegía. La solución para este reto fue la creación y desarrollo del sellante PRI-18.

La refinería de los componentes asfálticos juega un papel fundamental en el desempeño de los materiales. La refinería excesiva característica en el continente latinoamericano, produce productos asfálticos bajos en resinas, asfaltenos y maltenos. Lo anterior conlleva a dos consecuencias: menor contenido de resinas en los productos asfálticos y un mayor volumen de combustibles, con una serie de contaminantes. La baja concentración de resinas se traduce en una alta y rápida oxidación, baja adherencia y resiliencia. En resumen, asfaltos con menor durabilidad. Por lo anterior, es necesario modificar los productos más estos han sido ‘rotos’ desde su nacimiento, por tanto con una alta probabilidad de ser defectuosos o insuficientes.

El sellante PRI-18 tiene una refinería especializada para asfalto, cosa que le permite ser rico en resinas, asfaltenos y maltenos. Adicionalmente, está modificado con polímeros especializados de alto desempeño que le permiten sobresalir por encima de otras emulsiones en el mercado latinoamericano. A continuación, se explican las principales ventajas producto de la utilización de este producto :

  1. La implementación del PRI-18 implica una prolongación de la vida útil del pavimento incluso con el incremento inesperado de tráfico por atracción. El PRI-18 ha demostrado las siguientes ventajas en comparación con las emulsiones corrientes:
    1. Mayor resistencia al ahuellamiento
    1. Mayor resistencia al agrietamiento térmico
    1. Mayor resistencia a las fuerzas ejercidas por el tráfico (Agrietamiento por fatiga)
    1. Mayor resistencia al Deslaminado
    1. Menor susceptibilidad a cambios térmicos
    1. Incremento en la retención de los agregados
    1. Mayor resistencia al sangrado
    1. Colocación más rápida (Cierre parcial de la vía menor)

El usar el PRI-18 implica una mayor adherencia entre los agregados, y por ende una mayor resistencia y durabilidad de la superficie. Adicional a la resistencia, el factor de oxidación juega un rol fundamental en la longevidad de las obras viales ya que una baja oxidación como la del PRI-18 permite que las características de la capa de rodadura sean conservadas durante muchos más años. Está demostrado en cámaras de oxidación y UV que el período de durabilidad del sellante está comprendido entre 10 y 15 años.

Usar los productos Pro-Road genera mayor confiabilidad y durabilidad en las obras, mejores resultados y además, un ahorro sustancial para los contratistas y los clientes finales. Con un amplio espectro de aplicación, desde el sector energético, agroindustrial, estatal, entre otros, Pro-Road tiende a ser siempre la mejor alternativa para la conectividad vial.